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25 nov. 2015

La voz dormida

Estés dónde estés,  siempre nos alumbrará la misma luna 

24 nov. 2015

Debilidad

Y esa noche María no podía dejar de sonreír mientras esperaba, ansiosa, su llegada.
La semana no podía terminar mejor. Desde la ventana vio como se bajaba del coche, y antes de que él llegara al portal, María ya le estaba abriendo la puerta. El corazón de María se aceleraba a la vez que los pasos se acercaban, hasta que por fin lo vio, con su sonrisa y su mirada.
"Hola preciosa" y un beso, no hizo falta nada más. Como siempre, María se quedaba sin palabras y solo le salía una estúpida sonrisa.
"Hola guapo" cerró la puerta y se fundieron en una mezcla de abrazo y beso, la verdad es que sobraban las palabras.
Era para María tan agradable abrazarle, besarle, sentirse pequeña entre sus fuertes brazos.
Para ella fue todo un espectáculo verlo entrar en la cama, y acurrucarse a su lado -¿Se podía estar mejor? pensaba María-.
"Puedes pedirme lo que sea" dijo él. Divertida, María miró esos bonitos ojos y sonrió: "que vengas más veces". "Eso no vale, tiene que ser ahora! Mhmmm..." María se quedó pensando mientras acariciaba su brazo y enredaba sus labios entre sus pelos para besarle, y pensando que más podía pedir en ese momento, se quedó dormida entre sus brazos, con su respiración abrigándole el cuello, con sus brazos rodeándola.
Para ella fue una delicia cada minuto de aquella noche, cuando estaba medio dormida, alargaba la mano para rozar su espalada, y saber que seguía ahí, que no había sido un lindo sueño.
Es curioso como todas las noches pasaba frío, y esa noche le sobraba todo a su lado.
Sin embargo, las pocas horas de sueño pasaron factura a María, ya que cuando se levantó para irse, tan dormida se encontraba, que su cerebro no reaccionó y ni le ofreció un mísero café (claro que de esto se dio cuenta como a las 3 horas de que se hubiese marchado por qué se tiró en la cama rendida por el sueño).
Era tan lindo, tan auténtico, tan...él.
No podía evitarlo, era su debilidad.
Entonces se acordó de que le dijo que había imaginado mucho ese momento, a lo que ella (su mente se hallaba lentísima) le respondió que ella había imaginado aquello tantas veces también... a lo que el le contestó que aquello era mentira, y mientras le arañaba la espalda con dulzura.
De verdad creía el que para ella aquello no era un sueño? Entonces se dio cuenta de que el ya no leía lo que ella escribía, de que aparecía mínimo cada mes en sus escritos, aunque no hablaran en bastante tiempo. Pero siempre era él. Desde el principio, y recordaba sus llamadas siendo casi una cría, como se escapaba de las clases para hablar con el y le encantaba su voz.
Siempre le había causado la misma sonrisa tonta (mentira, ahora esa estúpida sonrisa era aun mayor), y el lo sabía..no? Siempre había sido el, Big, Mon Petit...el pequeño grandullón. Y de nuevo, esa estúpida sonrisa se encontraba en el rostro de María.

23 nov. 2015

Nuestro tarro

Un profesor en su clase de Filosofía, sin decir palabra, cogió un frasco grande y vacío de mayonesa y lo llenó con pelotas de golf.

Luego preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno y ellos estuvieron de acuerdo en decir que si.

De nuevo, sin decir nada, el profesor cogió una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco de mayonesa.

Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf.

El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno y ellos volvieron a decir que si.

Luego…el profesor cogió una caja con arena y la vació dentro del frasco.

Por supuesto, la arena llenó todos los espacios vacíos, y el profesor preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno.

En esta ocasión los estudiantes respondieron con un ‘si’ unánime.

El profesor enseguida agregó 2 tazas de café al contenido del frasco y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían en esta ocasión. Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo:

‘QUIERO QUE SE DEN CUENTA QUE ESTE FRASCO REPRESENTA LA VIDA’.

Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, …

Son cosas que, aún si todo lo demás lo perdiéramos y solo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas.

Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, el coche, etc.

La arena es todo lo demás… las pequeñas cosas.

‘Si ponemos primero la arena en el frasco, no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf.

Lo mismo ocurre con la vida’.

Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes.

Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad.

Juega con tus hijos, dedica tiempo a revisar tu salud, ve con tu pareja a cenar, practica tu deporte o afición favoritos, siempre quedará tiempo para limpiar la casa y reparar la llave del agua.

Ocúpate de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan.

Establece tus prioridades, el resto es solo arena…

Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó qué representaba el café..

El profesor sonrió y dijo:

‘Que bueno que me hagas esta pregunta… Sólo es para demostraros, que no importa cuan ocupada tu vida pueda parecer, siempre hay lugar para un par de tazas de café con un amigo.’

Me dijiste q te podía pedir lo que quisiera, y yo, abrazada a ti, piel con piel, no podía desear nada más,  solo eternizar ese momento. Y así,  con una sonrisa y tu respiración en mi cuello,  me quedé profundamente dormida entre tus brazos.

16 nov. 2015

La voz dormida

La pequeña niña se encontraba absorta en sus pensamientos, cuando se percató de que en la arena había algo escrito, se acercó y se puse de frente a esas letras hundidas en la arena "Infinito".
En cualquier momento vendría una ola y borraría esa palabra de la orilla del mar, pero la pequeña María se sintió especial; era el momento de volver a casa.
Aunque se encontraba bastante lejos al principio de su camino, cada vez estaba más cerca de volver a su hogar, y sin quererlo, levantó la vista y vio el gran faro de su pueblo. Ya estaba muy cerca.
María caminaba por encima de las piedras, no eran como las baldosas amarillas que llevan a Ciudad Esmeralda, eran más bien negras y grisáceas, además, muchos plásticos se mezclaban con la arena y las piedras de la playa, como si el mar, harto de tanta porquería que depositaba el ser humano, hubiera vomitado todo para afuera, y ahora estaba en calma, azotado sólo por una leve brisa que daba el sonido perfecto para aquella tarde que estaba acabando.
Mientras la pequeña María disfrutaba de todos aquellos pequeños momentos, empezó a escuchar unas risas a lo lejos, y un martillo que golpeaba hierro.  A la niña se le agitó el corazón y comenzó a andar más rápido, casi a correr.
El faro ya no le quedaba lejos, y no le quedaba mucho tiempo antes de que el sol nos abandonara por ese día.
Sin más, una gran brisa empezó a surgir de la nada, y empezó a soplar el viento con fuerza, mientras el cielo se iba enrojeciendo por momentos.

María se había quedado muy quieta, no sabía porqué, pero una sensación extraña la invadió a la vez que la brisa la azotó.
Se empezó a sentir sin fuerzas, le faltaba el aire y le costaba respirar. Se arrodilló frente al mar, que volvía a estar en calma, intentando controlar su respiración, pero era inútil, se podía mantenerse despierta, y agazapada en la orilla del mar, María se quedó profundamente dormida.

Sal y otras historias

Hay cuentos sin final
y el que no quiera escuchar nunca sabrá
no sabrá, si ha perdido el valor de preguntar...

No cambies nunca

-Porfi-

13 nov. 2015

Él sueña con soñar lo que ella sueña

Que las noches con sus lunas y las lunas con sus huesos nos secuestren a los dos. 
Que las lluvias y los soles y las hojas en el suelo nos encuentren a los dos. 
Que los años y el presente nos sorprendan a los dos……

De miradas entrañables

María se quedó embobada, pensativa y con esa sonrisa tonta que le provocaba él.  

Entrañable. Era una palabra preciosa, y él la había utilizado para referirse a ella. Y con ella nunca habían usado esa palabra, así que su cabeza seguía vagando mientras en sus labios se quedaba una sonrisa perpetua.
Quizás no es que María se había acordado bastante de él,  si no que no había salido de su cabeza.

Y mirando una croqueta,  volví a encontrarme esa mirada, esos ojos... Y el cielo volvió a sonreir...

De pequeños grandullones...

Y en el vaivén de planes sin marcar .. 
cae sobre ti la bomba universal; 
no hay colisión, ni ley, ni gravedad 
que te pueda hacer caer .. aunque tiren a dar. 

Tal vez, las paredes ladren .. 
y el techo empiece a correr, 
dirán que cayó el gigante 
y un charco se ha abierto a tus pies. 

Tal vez, lo que te hace grande .. 
no entienda de cómo y por qué. 
Tal vez, lo que me hace grande .. 
es tenerte delante otra vez. 

11 nov. 2015

Como un holograma sin proyección

"Y entre cada palabra y sílaba pronunciada como surco áspero al recorrer, quedarán mensajes sin descifrar que escondan mentiras aprendidas"

El brillo aún dura en su piel....

De sonrisas

Y Maria se tumbaba en la cama, aspirando el poco olor a él que aún quedaba en la almohada.
Y sonreía (demasiado, incluso) cada vez que pensaba en él

Y si...?

10 nov. 2015

En silencio...

Y una sonrisa tremenda se dibuja en mi cara, y un suspiro se me acumula en el pecho.
Así nos comunicamos tu y yo, en silencio...

Se me revuelven las tri tri tripas...

María se sorprendió visualizando su espalda, acariciando sus pelos y su barba..
Era curioso, le transmitía una sensación de paz y de confianza... Y un cariño infinito.
Era de esas personitas que aunque son grandes, son muy pequeñitas.
Y sonriendo, se dio cuenta de que probablemente era la única persona a la que no había mentido, aunque la conociera al..cuanto, ¿60%? o quizás la conocía más de lo que ella pensaba, pero a él no tenía porqué mentirle, todo lo que sabía de ella, mucho o poco, era totalmente cierto. Y eso la hacía vulnerable ante él, pero a María no le importaba.
Y cuando se encontraba perdida en aquellos pensamientos, el cielo, se convirtió en lo más bonito que podía ver en aquel momento.
Y también se dio cuenta de que no podía quitar aquella cara de tonta que se le había quedado, pero también descubrió que no le importaba en absoluto tener esa cara por él.

8 nov. 2015

De cafés acumulados

Hace mucho tiempo que ella le debía un café, y con ese café se iban acumulando en sus manos las caricias que quería darle, aunque apenas pudiera rozarle por sus intensas cosquillas.
Pero el estar al lado suyo, el perderse entre sus brazos, el que sus dedos se perdieran entre sus rizos, el descubrir gustos no muy comunes  que compartían, esa complicidad y esa tranquilidad de poder estar en silencio, mirándole sin tener esa sensación de tensión en el ambiente.
No sé, para ella fue diferente, casi perfecto.
Esos ojos, le decían mucho en silencio.


"Tan bello es caer a tus pies..."

6 nov. 2015

Ella no es muy buena con las palabras, siempre levantaba un muro para que la gente no supiera lo que sentía, pero a mi me daba igual, no hacía falta que me dijera nada.

Túnel

Hay gente que dice, que siempre hay una luz al final del túnel, pero, a veces, por mucho que lo intentes, no hay manera de salir del túnel, da igual lo que sacrifiques si temes que no va a salir bien. Puedes optar por sonreír y conservar la ilusión, pero si sabes que la has perdido, es casi imposible recuperarla; quien diga que siempre hay una luz al final del túnel miente, a veces no hay luz, no hay salida.



Por suerte, a veces, una simple canción, te devuelve la esperanza.
No podia evitarlo, era como un calambre que le recorría entera cada vez que veía algo que le recordaba a él. Y acto seguido, venía una sonrisa.
Sea como sea, siempre serás Big.

5 nov. 2015

Cuidado!

Niños, cuidado con los BaoBabs!!!!!

2 nov. 2015

Y María, buscando un artículo que escribió en la facultad, se topó con su carpeta de recuerdos. Esa en la que metía todo aquello que le había hecho sonreír alguna vez. Cosas tan simples como tarjetas de cumpleaños, fotos con los amigos, o una tarjeta de navidad de su prima pequeña, llena de carmín con la forma de sus pequeños labios.
Su vida poco a poco iba volviendo a la normalidad, con paso firme.
Y en ese momento, con la tarjeta de felicitación por su 17 cumpleaños (ya había llovido), se dio cuenta que ya no le dolía mirar atrás. De hecho, no podía parar de sonreír, porque todas esas cosas, esos momentos, esas historias, formaban parte de la persona que era hoy día, quizás no muy segura de hacia donde iba, ni donde se vería en 5 años, o en 10. Pero feliz y viviendo el momento; al fin y al cabo, en la vida, a veces estás en la noria, y de pronto te ves dando vueltas con la montaña rusa. Y sin embargo, hay que saber disfrutar de las dos.

¿Alguna vez has escuchado un chiste tantas veces que has olvidado por qué es gracioso? Y luego lo escuchas nuevamente y de repente es nuevo. Y recuerdas por qué lo amabas al principio.

Al vuelo

Y como una idiota, María sonríe mientras siente que su complicidad siempre está a flor de piel, ella lanza una indirecta, y él,  q es un chico listo, las coge al vuelo. Y le sigue el rollo. Y eso hace a María sonreir, y morderse el labio mientras piensa en él.

Tumbada en su cama, Maria recuerda cada detalle de sus encuentros,  sus palabras,  los abrazos por la espalda, las conversaciones sobre si la película de Bambi es bonita, ese "eres veneno" que a María no se le olvidará nunca, después de su primer beso en el coche...
Al fin y al cabo, eran dos desastres y unos payasos. No eran tan diferentes!